El domingo 26 de julio se publicó una nota sobre el monterizo Bernabé Aráoz, donde el Dr. José M. Posse indica en el epígrafe de la foto que es “una de las imágenes más difundidas del ilustre tucumano”. Con el fin de atizar la memoria y la verdad histórica, me permito hacer un respetuoso aporte. Sin duda, el epicentro se ubica en la Batalla del 24 de Septiembre de 1812 y la Virgen Patrona Nuestra Señora de las Mercedes. El retrato de referencia es una pintura realizada por el artista plástico y profesor de la UNT Enzo Lampasona. Él tiene un inconmensurable e insoslayable valor en este rescate histórico de nuestra provincia. Esta pintura pertenecía al amigo historiador y periodista de LA GACETA , Dr. Carlos Páez de la Torre ( h), quien lo donó para mi archivo y patrimonio personal hace más de un cuarto de siglo. El mismo figura en un libro de LA GACETA, realizado con folletos semanales, que da cuenta de esta realidad. Al encontrarse este retrato en la tradicional esquina de El Rosedal de Simoca, mi casa natal, se registró una foto del poeta, vecino hilachero y amigo, Angel Leiva, con mi familia. La misma está en una de las páginas de su último libro, auspiciado por la Municipalidad. Muchos años después, en 2016, cuando celebramos el Bicentenario de la Independencia, José M. Posse, acompañado por la amiga y colega Maribeth Calvi, anunció la presentación del libro, ocasión en que las autoridades descubrieron una placa recordando el Centenario de la Feria, en el lugar de los comienzos en este barrio La Hilacha a comienzos del Siglo XX. Posteriormente el libro de Bernabé Aráoz fue presentado en la Feria del Libro de Buenos Aires. Atentos a esta imagen y a su contenido, funcionarios nacionales, cuenta Posse, ofrecieron el apoyo para sostener los museos donde se conservan estos retratos y muchos otros elementos históricos, tanto en Simoca como en Yerba Buena. El entusiasmo fue muy grande. Pero nunca se concretó nada. ¡Una lástima! Pero como la esperanza es lo último que se pierde, aún no la perdemos. Quizá nuestro gobierno reflexione y atienda este aspecto fundamental de nuestros cimientos históricos y culturales. Como yapa, agrego lo siguiente: en mi libro versión CD “Corazón de Simoca, una historia contada y cantada” figura la zamba “Viva la Virgen”, en homenaje a la Batalla de Tucumán y al prócer Bernabé Aráoz. Como autor de la letra, fui acompañado en la música por mi “ahijao”, el “Colorao” Herrera, quien la interpretó en la Basílica de la Merced y, otras veces, en la misa de Canal 10. De igual modo, el Obispo Carlos Sánchez valoró está presentación que se reiteró con el canto de Carlos Jesús Coronel, a quien se menciona por su aporte a nuestro comprovinciano, el ilustre Bernabé Aráoz. Con nostalgia el Dr. Posse muestra en la misma nota del domingo la foto de la pirámide en Monteros: “Sin rastros”. Lo mismo digo siempre sobre la Cruz Mayor de Simoca, en la Plazoleta del Rosedal. Aunque tengo la memoria de sus rastros.
Esteban Lito Ledesma
Mitre 496 - Simoca